El aceite de oliva virgen extra, se extrae exclusivamente por procedimientos mecánicos en condiciones térmicas que no producen ninguna alteración al producto final, es por ello extremadamente importante la salud del fruto y la correcta molienda en el molino.


Una cuidadosa selección de las aceitunas, donde la variedad dominante es la arbequina y la verdiell, típicas de la zona noreste de la peninsula. Esta variedad da como resultado un zumo natural de colores amarillo-verdoso, aromático, con sabor delicado y suave, pero a la vez con la fuerza y el sabor de la aceituna recién cosechada y molida.


El aceite de oliva virgen extra arbequina es un producto natural, vivo, que madura y cambia de color, hay pues una buena conservación resguardándose de la luz y el calor.


Ideal para utilizarlo en toda la cocina ya sea en crudo (conserva todo su aroma y sabor) como con guisos donde debido a sus características naturales, hacen que sea más sano y conserve las propiedades más tiempo que cualquier otro aceite tratado.


En definitiva un componente imprescindible para la dieta MEDITERRÁNEA.